Hoy día el pueblo ucraniano junto con toda la comunidad internacional honra la memoria de las víctimas de Babyn Yar. Hace setenta y seis años, en septiembre de 1941, en el barranco de Babyn Yar los ocupantes alemanes empezaron los fusilamientos en masa, cuyas víctimas resultaron ser más de 100 mil personas. La mayoría de los muertos fueron judíos ucranianos, habitantes de la ciudad de Kyiv y sus alrededores. Sólo en el transcurso de dos días, el 29 y el 30 de septiembre, fueron fusilados cerca de 34 mil judíos. Desde aquel entonces Babyn Yar se convirtió en un símbolo del Holocausto, este crimen horrendo, cometido por los nazis contra los judíos de Europa.
Al rendir homenaje a las víctimas del Holocausto, no debemos olvidar que Babyn Yar es también un lugar de la memoria común de los ucranianos, judíos, gitanos, representantes de otras nacionalidades, cuya vida se terminó en ese lugar.
Este día lúgubre también tenemos que recordar con un sentimiento de gratitud a aquellos que, arriesgando sus propias vidas y las de sus prójimos, estaban salvando a los condenados a la muerte. El digno título de "Justo entre las Naciones" fue otorgado a más de 2.5 mil ucranianos.
Al expresar nuestras sinceras condolencias a las víctimas del Holocausto, a todos los fallecidos en Babyn Yar, a sus parientes y prójimos, así como condenando este horrible crimen del régimen nazi, la Cancillería Ucraniana llama a la comunidad internacional a unir todos los esfuerzos para prevenir la repetición de las tragedias semejantes en el futuro.