El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania condena el bloqueo, realizado el 31 de agosto por las autoridades rusas de ocupación, del funcionamiento de la Catedral de los Santos Príncipes Volodymyr y Olga, el principal y único templo operacional del obispado de Crimea de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kyiv en la ciudad de Simferópol.
Las autoridades rusas de ocupación siguen llevando a cabo su política, dirigida a la creación de obstáculos a la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kyiv en el territorio temporalmente ocupado de la República Autónoma de Crimea, así como hacen todo lo posible para suspender su actividad en el territorio de Crimea. Desde el inicio de la ocupación de Crimea por la Federación de Rusia, en la península se llevan a cabo las usurpaciones de las instalaciones de la Iglesia, tienen lugar los casos de la apropiación ilícita de su propiedad, allanamientos de los edificios, así como se ejecuta la presión sobre los clérigos. Tales acciones de las autoridades de ocupación representan una violación sistemática de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en particular de la libertad de creencia y de religión, de las normas del derecho internacional.
La Cancillería ucraniana exige de la Federación de Rusia que restablezca inmediatamente el acceso libre de los fieles de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kyiv a la catedral en la ciudad de Simferópol, pongan fin a las persecuciones religiosas y a las intrusiones a la actividad del Obispado de Crimea de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kyiv, así como aseguren el cumplimiento de sus obligaciones bajo el derecho internacional.
El MAE de Ucrania se dirige a la comunidad internacional, en particular a la Unión Europea y sus países-miembros, a los EE.UU., Canadá y a otros países democráticos y organismos internacionales, en particular la ONU, el Consejo de Europa y la OSCE con la solicitud de condenar el ataque al templo ucraniano en Simferópol.