El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania expresa su protesta categórica en relación a la llamada decisión, de la fiscalía de ocupación en el territorio temporalmente ocupado de la Republica Autónoma de Crimea, de terminar la actividad del Mejlís del pueblo tártaro de Crimea.
Esta decisión es el otro paso en la cadena de crímenes de las autoridades de ocupación rusas contra los representantes del pueblo tártaro de Crimea, pueblo autóctono de Crimea. La consideramos como una violación, por la Federación de Rusia como un estado ocupante, de sus obligaciones bajo el derecho internacional, así como de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial.
Durante los últimos dos años, el Kremlin ha convertido la península ucraniana en la zona de la opresión, intimidación y persecución, violaciones masivas de los derechos y las libertades fundamentales.
En este contexto, los reproches al Mejlís en la realización de la actividad extremista se ven especialmente cínicos.
A pesar de la fuerte condena, por Ucrania y los estados democráticos, de la agresión rusa contra Ucrania y la ocupación de la República Autónoma de Crimea y de la ciudad de Sebastopol, el Kremlin, por todas sus acciones agresivas contra Ucrania, sigue menospreciando abiertamente el derecho internacional y las justas demandas de todo el mundo civilizado.
Ucrania llama a todos los países democráticos a exigir al estado ocupante que deje inmediatamente las violaciones masivas de los derechos y las libertades fundamentales en la península; garantice el acceso, a la Republica Autónoma de Crimea temporalmente ocupada, de las organizaciones internacionales para realizar un monitoreo continuo de la situación de los derechos humanos, así como a mancomunar los esfuerzos con el fin de la deocupación de Crimea.