El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania expresa su protesta categórica con relación a la nueva visita, no coordinada con Ucrania, del Presidente de Rusia y otros altos funcionarios rusos al territorio de Ucrania temporalmente ocupado – la República Autónoma de Crimea, que tuvo lugar el 18 de marzo de 2016.
La tentativa de celebrar el aniversario de la agresión rusa contra Ucrania y la anexión pérfida de la República Autónoma de Crimea se perfila muy cínica sobre el fondo de problemas serios económicos, sociales y humanitarios en la península. En 2 años los ocupantes rusos de Kremlin han logrado devolver Crimea a los tiempos estalinistas de autoritarismo, arbitrariedad y represiones. El estado-agresor sigue violando los derechos humanos en el territorio ocupado, realiza el terror contra los que no están de acuerdo. En la península están ausentes la libertad de la expresión, de los medios y de la confesión religiosa. Atropellos a los derechos de los ucranianos y los tártaros de Crimea se realizan a diario.
Toda la responsabilidad por estas y otras violaciones la tiene la Federación de Rusia como Estado-ocupante, de conformidad con las normas del derecho internacional, así como sus funcionarios y las autoridades ilegales de ocupación.
Esos días toda la comunidad internacional, al igual que hace dos años, se ha pronunciado inequívocamente condenando los actos irresponsables del Estado-ocupante. Ucrania y todos los países democráticos del mundo van a duplicar esfuerzos conjuntos para que los habitantes de la península ucraniana sean liberados del régimen autoritario de ocupación y Crimea vuelva a ser libre de nuevo.