Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 25 de marzo de 2014
Al Señor Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina
Canciller Héctor Marcos Timerman
De nuestra mayor consideración,
En la votación realizada el día 15 del corriente mes en el Consejo de Seguridad de la ONU, la Argentina apoyó el proyecto de resolución presentado por los EE.UU. contra el referéndum previsto para el 16 del mismo mes en Crimea, Ucrania.
En su intervención ante el Consejo la embajadora María Cristina Perceval señaló que “ha acompañado el proyecto de resolución porque reafirma la primacía del principio de la integridad territorial y con la esperanza de que este proyecto pueda contribuir a fomentar un diálogo constructivo dentro de Ucrania", pero advirtió que: “la delegación argentina entiende que no tiene mayor sentido pronunciarnos sobre hechos futuros y consecuencias hipotéticas”.
Es de lamentar que “los hechos futuros y las consecuencias hipotéticas” no advertidas ni anticipadas en su momento hayan resultado ahora en la anexión de la península de Crimea a la Federación Rusa, a pesar de ser parte integrante del territorio ucraniano conforme al oportuno reconocimiento que la República Argentina hiciera de Ucrania como estado soberano.
Cabe también recordar que de acuerdo con el derecho internacional la intromisión de Rusia en el territorio ucraniano transgrede las obligaciones firmadas por la Federación Rusa en la Carta de las Naciones Unidas, los acuerdos de Helsinki y el Memorándum de Budapest del año 1994 suscripto también por la Federación Rusa, donde se garantiza el respeto a la integridad territorial de Ucrania, en ocasión de la adhesión de Ucrania al Tratado sobre la no Proliferación de las Armas Nucleares.
La Cámara Argentina de Comercio e Industria (CAUCI) observa con gran preocupación los hechos ocurridos pues encuentra una directa relación entre los argumentos que Rusia ha utilizado para apoyar primero la independencia de Crimea y aprobar luego su incorporación a la Federación Rusa y la situación de nuestras Islas Malvinas. En efecto, el procedimiento de suplantar la población originaria por población propia seguida adelante por diferentes potencias y con utilización de distintos procedimientos durante los siglos XIX y XX nunca fue considerado un medio válido para ser invocado, pues ello alienta la invasión de territorios y la eliminación de las poblaciones originarias y el reemplazo por pobladores del país invasor para pretender luego, por la vía supuestamente democrática de consulta o de voto, resolver la incorporación de iure de los territorios antes ocupados de facto.
Si la República Argentina convalidara un procedimiento como el seguido por Rusia en Crimea, quedaría sin argumentos y todavía peor, quedaría sujeta a un “doble standard de comparación” tal como lo ha señalado nuestra Sra. Presidente, en caso de enfrentar una consulta popular que decidiera la independencia de las Islas Malvinas y su posterior incorporación como estado independiente al Commonwealth bajo la corona del Reino Unido de Gran Bretaña.
La comunidad ucraniana en la República Argentina tiene muy presente las consecuencias de HOLODOMOR, masacre por hambruna de la población rural ucraniana ordenada por Stalin durante la era soviética y que cobró más de siete millones de vidas, todo ello con el fin de destruir no sólo la población ancestral que constituía la base misma de la nación sino, a la vez, suplantar ésta por nuevos pobladores rusos y bielorusos en tierras ucranianas. Actos de barbarie y de lesa humanidad semejantes ocurridos en el pasado no pueden constituirse en fuente alguna de derechos, del mismo modo que acciones de fuerza o actos jurídicamente aberrantes del presente no podrán ser invocadas como argumentos válidos en el futuro.
Salvando las distancias pero ante las obvias similitudes, el apresamiento y la deportación por parte de Gran Bretaña de toda la población argentina que existía en las Islas Malvinas al momento de su ocupación configura un hecho aberrante que no puede ahora convalidar una consulta a la población actual, ni darle valor por más mayoritaria que resulte.
Solicitamos por consecuencia a Ud. no apoyar ni favorecer ninguna acción que tienda a convalidar acciones de hecho o la violación territorial de un estado soberano como es el caso de Ucrania ni generar ningún precedente que por la similitud de la situación pueda afectar los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas y exigir la restitución a Ucrania del territorio antijurídicamente anexado.
Con tal motivo le saludamos atentamente.
Comisión Directiva
Lic. Oleh Jachno
Director Ejecutivo