El 14 de junio corriente cerca de la Embajada de la Federación de Rusia en Ucrania tuvo lugar una acción de protesta contra la política agresiva del Kremlin y el apoyo por parte de Rusia de las acciones de terroristas y separatistas que provocan la muerte de ciudadanos y militares ucranianos. La última tragedia fue el asesinato de decenas de militares ucranianos en un avión de transporte que fue derribado con el armamento moderno de fabricación rusa cerca de la ciudad de Lugansk.
Al mismo tiempo, la indignación de los protestantes fue utilizada para intentar llevar a cabo actos de provocación que no corresponden a las normas establecidas de relaciones diplomáticas y la protección de misiones diplomáticas.
Las autoridades de Ucrania reaccionaron inmediatamente a esas tentativas de provocación.
Según la información de autoridades de ley y orden, algunos provocadores fueron detenidos. El Gobierno Ucraniano está tomando todas las medidas para que las acciones de protesta se desarrollen de manera pacífica y la seguridad de la misión diplomática sea restablecida.
Sin embargo, la estabilización general de la situación depende de la disponibilidad de la parte rusa a cesar el apoyo a los terroristas y favorecer a la regularización pacífica en algunas regiones del este de nuestro país.