La celebración, el 11 de mayo corriente, de un "referéndum" ilegítimo sobre el estatus de las regiones de Donetsk y Lugansk, que está inspirado, organizado y financiado por el Kremlin, es nula desde el punto de vista legal y no tendrá consecuencias jurídicas para la integridad territorial y el estatus de Ucrania.
Los organizadores de esta farsa criminal han cometido, de manera consciente, la violación de la Constitución y la legislación de Ucrania, habiendo ignorado los llamamientos de las autoridades de Ucrania y de la comunidad internacional.
Detrás de los "referéndums" y de las provocaciones están las bandas terroristas, entrenadas y equipadas conforme a los estándares modernos rusos.
La gran mayoría de los ciudadanos de Ucrania en las regiones de Donetsk y Lugansk no responde a estas acciones arbitrarias y no toma en las manos una boleta criminal que está salpicada con la sangre de sus compatriotas.
El pueblo ucraniano no reconoce ningunos referéndums terroristas en Donetsk, Lugansk o en Crimea. La reacción de toda la comunidad internacional es la misma.
Nuestro estado se pronuncia por el diálogo de la unidad nacional donde no haya lugar a amenazas o terrorismo, pero con la transparencia y solidaridad de todos los ciudadanos de buena voluntad que ambicionan la paz, la estabilidad y la prosperidad de Ucrania.