Embajada de Ucrania en la República Argentina

Kyiv 05:28

Discurso del Embajador de Ucrania en la Argentina en la Conferencia dedicada al 25º aniversario de establecimiento de relaciones diplomáticas entre Ucrania y la Argentina

12 mayo 2017, 18:31

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la 43. Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

 

Excelentísima Señora Embajadora Lila Roldán Vázquez, Subsecretaria de Asuntos de América Latina y el Caribe de la Cancillería argentina,

Excelentísimo Señor Profesor Doctor Pedro Lylyk, Presidente de la Representación Central Ucrania en la República Argentina,

Estimados colegas embajadores y miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en Buenos Aires,

Estimados representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, otras entidades públicas,

Queridos amigos de las organizaciones de la colectividad ucraniana en la Argentina,

Damas y Caballeros.

Es un gran placer para mí estar presente aquí e inaugurar nuestra conferencia "A 25 Años de Relaciones Diplomáticas entre la República Argentina y Ucrania". En el transcurso del presente año 2017, ambos países estamos celebrando dos fechas importantes en nuestra historia común – el 25º aniversario del establecimiento de las Relaciones Diplomáticas y también el 120º aniversario del inicio de la inmigración ucraniana a la República Argentina, una fecha a la que estaba dedicada nuestra mesa redonda el sábado pasado. Así que puedo afirmar, sin entrar en exageración, que las relaciones humanas, anteriores a las relaciones diplomáticas oficiales, ya tienen más de un siglo de existencia.

Las dos fechas que celebramos este año ofrecen una excelente oportunidad para recordar los vínculos históricos que unen nuestros dos países y dar un nuevo impulso al desarrollo de la cooperación mutuamente ventajosa entre Ucrania y la Argentina. Tengo la absoluta confianza de que la República Argentina, que ha sido históricamente un pionero del continente suramericano en establecer relaciones con Ucrania, seguirá siendo nuestro socio fiel en los años venideros. Tenemos un gran potencial para ampliar y profundizar nuestras relaciones para contribuir al futuro desarrollo y la prosperidad de ambos pueblos.

Como todos Uds. seguramente saben, Ucrania tiene una historia milenaria. No siempre alegre y jubilosa, pero llena de acontecimientos. El pueblo ucraniano empezó su camino hacia la independencia hace casi 2 mil años. El pueblo argentino, en su precepción actual, desde luego, es una nación más joven. Sin embargo, tenemos mucho en común. En mi disertación voy a detenerme en detalle en esos rasgos comunes y también en los lazos históricos que unen a nuestros dos pueblos.

Para empezar, quisiera recordar que nuestra historia conjunta – inclusive la oficial – no empezó de la nada hace 25 años. Ella tiene raíces mucho más profundas. Ya casi 100 años atrás, en los tiempos de la República Popular Ucraniana (“UNR” por las siglas en ucraniano) que se había proclamado a raíz del desmoronamiento del Imperio ruso en 1917 después de la Primera Guerra Mundial y por aquel entonces estaba luchando por preservar su frágil independencia contra el Ejército Rojo y los "bolcheviques", tuvimos relaciones diplomáticas establecidas entre nuestros países.

Según documentos históricos, el 15 de enero de 1921, el conde Mykhaylo Tyshkevych, quien era jefe de la delegación de la UNR a la conferencia de paz de París, se dirigió al embajador argentino en Francia, D.Marcelo Torcuato de Alvear, con una propuesta a su capital de reconocer la independencia de la UNR. La respuesta no se hizo esperar: ya en pocas semanas el embajador argentino informó en París que había recibido de Buenos Aires una nota telegráfica, donde se decía: “El Gobierno Argentino con su decreto del 5 de febrero ha reconocido a Ucrania como un estado independiente. Informar a la delegación de Ucrania”. De esta manera, la República Argentina se convirtió en el único país latinoamericano que reconoció la UNR y aceptó establecer relaciones diplomáticas con aquel país.

Desafortunadamente, a pesar de que en julio del mismo año fue nombrado el embajador de la UNR en Argentina, Sr. Mykola Shumytskyi, quien inclusive logró arribar desde París a Buenos Aires, no se hizo posible establecer una misión diplomática permanente de aquella Ucrania en Buenos Aires. La República Popular Ucraniana no pudo resistir y poco tiempo después sucumbió frente al avance de las hordas ruso-bolcheviques y Ucrania volvió a perder su independencia, siendo obligada a formar parte de la Unión Soviética por largos 70 años.

Sin embargo, en aquellos tiempos tuvimos un acontecimiento ucraniano muy importante en Buenos Aires. El prestigiado coro “La Capilla Republicana Ucraniana”, encabezado por el famoso dirigente ucraniano, Oleksandr Koshyts, visitó esta ciudad en 1923 y dio un concierto al que asistió el mismo D. Marcelo Torcuato de Alvear – pero ya en su calidad del Presidente de la Nación.

Los hechos mencionados evidencian que los dos países estamos caminando juntos ya hace más de un siglo – no sólo en el campo diplomático, sino en otras áreas, donde la cultura ocupa un lugar especial.

Llegando a la historia más reciente, puedo decirles que siempre recordaremos con gratitud que la República Argentina fue el primer país latinoamericano en reconocer la independencia de Ucrania el 5 de diciembre de 1991, apenas 4 días después del referéndum en el cual más de 90% de los ciudadanos ucranianos votaron a favor de una Ucrania libre, soberana e independiente. La Argentina también fue la primera Nación de la región en establecer las relaciones diplomáticas oficiales con nuestro país el 6 de enero de 1992.

La Embajada de Ucrania en Buenos Aires abrió sus puertas en marzo de 1993, en gran medida gracias a los esfuerzos de la colectividad ucraniana que apoyó muchísimo esa primera misión diplomática ucraniana en la etapa inicial de su organización y funcionamiento, mientras que la Embajada argentina en Kyiv empezó a funcionar en mayo del mismo año.

Desde los primeros días se iniciaron los contactos políticos entre los dos estados que se han ido multiplicando a lo largo de los años. En la primera década hemos tenido intercambio de visitas presidenciales. En 1995 el Presidente de Ucrania Leonid Kuchma visitó la Argentina. Su homólogo argentino Carlos Menem retribuyó con la visita a Ucrania en 1998.

Por su turno, los Cancilleres de los dos países intercambiaron visitas oficiales en 2011 y 2012, además de celebrar, en el transcurso de esos años, una serie de reuniones bilaterales en los marcos de organismos internacionales.

Finalmente, en septiembre del año pasado, en el ámbito del 71º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, los presidentes actuales de nuestros dos países – Petro Poroshenko y Mauricio Macri – se reunieron en Nueva York, donde discutieron varios temas bilaterales importantes y acordaron realizar un nuevo intercambio de visitas al más alto nivel.

Actualmente estamos trabajando con la Cancillería Argentina y con la Casa Rosada para que el Presidente Poroshenko pueda visitar la Argentina, a invitación del Presidente Macri, ya en un futuro próximo.

Además de esos contactos, fue establecido y sigue funcionando el mecanismo de consultas políticas entre los ministerios de relaciones exteriores, a nivel de vicecancilleres. La última ronda de dichas consultas fue celebrada en noviembre del año pasado en Kyiv.

 

Durante un cuarto de siglo de las relaciones diplomáticas entre Ucrania y Argentina fue creada una sólida base jurídico-legal que está compuesta por más de 50 tratados, acuerdos y convenios bilaterales que sirven de fundamento para la cooperación en las áreas de comercio e inversiones, industria agraria, cultura, educación, ciencias y tecnologías, investigaciones espaciales, protección del medio ambiente, prevención de ilícitos aduaneros, entre otros. El acuerdo sobre la abolición de visas para los viajes recíprocos entre ciudadanos de ambos países que entró en vigor en 2011 contribuyó de manera significativa al intercambio de turistas y al establecimiento de nuevos contactos empresariales entre Ucrania y la Argentina.

A su vez, la entrada en vigor en 2015 del Convenio de reconocimiento mutuo de títulos de educación superior estableció el marco legal necesario para que los profesionales y graduados universitarios de Ucrania pudiesen ejercer sus actividades académicas o profesionales según su especialización, maestría o doctorado en la Argentina y viceversa.

Una serie de otros proyectos bilaterales están siendo discutidos por las partes, en particular, en el ámbito penal, como son los tratados de extradición, transferencia de personas condenadas, asistencia mutua en asuntos penales. Asimismo, estamos por finalizar las negociaciones referentes a un acuerdo intergubernamental de cooperación en los usos pacíficos de la energía nuclear. Esperamos que dichos documentos puedan ser firmados durante la próxima visita de alto nivel a la Argentina.

Últimamente logramos dar un nuevo impulso a nuestra cooperación bilateral en el ámbito parlamentario. En marzo pasado Buenos Aires acogió la delegación ucraniana encabezada por el Co-presidente del Grupo de Amistad con la República Argentina en la Verjovna Rada (Parlamento) de Ucrania, diputado Victor Romaniuk.

La delegación ucraniana se entrevistó con la Vicepresidente 2º de la Cámara baja del Congreso de la Nación, Diputada Patricia Giménez, con el Presidente del Grupo Parlamentario de Amistad con Ucrania en la Cámara de Diputados, Diputado Álvaro González y otros miembros del dicho Grupo, con dirigentes de diferentes comisiones del Senado, así como con altas autoridades de varios ministerios y empresas argentinas.

En el marco de esa visita fueron acordados futuros pasos conjuntos de interacción a nivel de los dos grupos de amistad y el intercambio de experiencia de trabajo legislativo que podrían contribuir a la intensificación del diálogo político, así como facilitar el desarrollo de la cooperación ucraniano-argentina en diferentes dominios (en agroindustria, farmacéutica, defensa y seguridad).

Además, se discutió la posibilidad de recibir un apoyo más eficiente a Ucrania, por parte de los diputados del parlamento argentino, en las condiciones de una agresión militar externa que está sufriendo nuestro país.

Sobre esta base política tan sólida, ahora el objetivo que nos planteamos es intensificar nuestra cooperación en otras áreas del interés mutuo. Me refiero, en primer lugar, al área económica donde las esferas de energía y espacio, la industria aeronáutica y la agricultura constituyen prioridad, como lo definieron nuestros presidentes en su reunión en septiembre del año pasado.

Las tecnologías ucranianas están bien conocidas en Argentina. Nuestras turbinas ya hace más de 30 años funcionan sin averías ni reparaciones en las centrales hidroeléctricas – la binacional de Salto Grande y la de Piedra del Águila en la provincia de Neuquén. Asimismo, hay que mencionar que los transformadores de potencia producidos en la ciudad ucraniana de Zaporizhia y explotados en la misma central de Salto Grande, en la subestación de Concepción (provincia Entre Ríos) y en otros lugares, durante los últimos años se convirtieron en una garantía del suministro ininterrumpido de energía. Creo que éstas son apenas algunas evidencias contundentes de la credibilidad y de la calidad de nuestros productos.

Quiero también revelarles una noticia más reciente. Hace una semana que la delegación ucraniana de ingenieros y técnicos aeroespaciales terminó su visita a la Argentina. Durante la visita se llegó a un acuerdo con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de la Argentina de que los ucranianos van a participar en la capacitación de sus colegas argentinos. Nuestros ingenieros que tienen mucha experiencia en la exploración del espacio, van a contribuir al desarrollo de la industria aeroespacial de la República Argentina.

Tenemos mucha experiencia también en otras áreas – tanto tradicionales, como en las de altas tecnologías – no hay que olvidar, por ejemplo, que el avión de transporte más grande del mundo, Antonov-225, fue diseñado y producido en Ucrania. Y lo que es más importante: estamos dispuestos a compartir esta experiencia con la Argentina. Estoy convencido de que podemos ser complementarios y enseñarnos muchas cosas uno al otro. Hasta en la industria agrícola, donde a primera vista nuestros países parecen ser competidores.

Estoy seguro que podemos ayudarnos mutuamente como lo hicieron nuestros antepasados hace 120 años, cuando el primer grupo de inmigrantes ucranianos llegó al territorio misionero. La numerosa comunidad ucraniana que en su tiempo encontró en la Argentina su segunda Patria e hizo un aporte considerable al desarrollo socioeconómico de la Nación Argentina, siempre acompañaba muy de cerca todos los acontecimientos en Ucrania y apelaba a las autoridades argentinas por el apoyo y respaldo de nuestro país. Gracias a los esfuerzos de la comunidad ucraniana en este país, los argentinos, a lo largo del siglo pasado, cuando todavía no existía una Ucrania independiente, tenían una idea clara sobre los valores culturales, históricas y espirituales de la milenaria Nación Ucraniana.

Puedo decir con orgullo que, gracias al trabajo insistente y abnegado de la colectividad ucraniana, Ucrania siempre ha ocupado un lugar especial en la vida cultural y en el mismo corazón de la Argentina. Hasta ahora, en este evento cultural y educativo de la escala internacional, que es la sede de nuestra conferencia – la Feria Internacional del Libro – Ucrania está representada ya por 30ª vez gracias a sus esfuerzos. Y es un signo especial y muy significativo – ya que este año celebramos apenas el 25º aniversario de relaciones oficiales entre estados.

En este sentido, quiero agradecer a la vez a la Argentina y a la colectividad ucraniana presente aquí. A la Argentina – por la recepción de los ucranianos y sus descendientes en su territorio, por la hospitalidad y por las posibilidades de desarrollarse. A la colectividad ucraniana le quiero agradecer por su apoyo consistente a la patria de sus antepasados y por la preservación de la identidad. Yo admiro sinceramente que Ustedes hayan logrado preservar, a través de los años, nuestra autoctonía y originalidad. Ustedes han dedicado su vida a la causa noble – mantener, desarrollar y reproducir las riquezas espirituales de nuestro pueblo enriqueciendo la diversidad cultural de la Argentina.

También considero necesario destacar una posición de principio de la Argentina en cuestiones claves de la paz y seguridad internacional, lo que es muy importante para Ucrania en la actualidad, cuando estamos luchando contra la agresión rusa en el Este del país por nuestra libertad, independencia e integridad territorial. El Gobierno Argentino en reiteradas ocasiones ha demostrado su apego a los principios de la no injerencia y el respeto a la soberanía nacional de los pueblos. Lo apreciamos mucho. Ucrania espera que su adherencia a estos principios seguirá siendo el factor definitivo a la hora de tomar decisiones importantes. Necesitamos el firme apoyo de todos los países amigos, incluida la República Argentina, en la protección tanto de nuestro pueblo, como de nuestros valores comunes – en primer lugar, en lo que se refiere a los derechos humanos, el respeto al derecho internacional y las obligaciones asumidas por los estados.

En este sentido, me da un gusto constatar que la Argentina comparte nuestra confianza en las estructuras más importantes del mundo en el campo del derecho internacional. Saludamos la reciente firma del acuerdo de cooperación entre la República Argentina y la Corte Penal Internacional. Es muy importante asegurar la libertad incontestable y protección del ejercicio de los derechos humanos.

Compartimos también nuestros enfoques durante la definición de aspectos más importantes del desarrollo de los países. Tomando en cuenta la política del Gobierno del Presidente Macri dirigida a la apertura de la Argentina al mundo, así como las transformaciones democráticas, hay que destacar que en Ucrania estamos llevando a cabo procesos muy semejantes. A pesar de todas las dificultades provocadas por la coyuntura internacional desfavorable, poseemos muchos atractivos para la inversión extranjera y promovemos una amplia agenda de reformas domésticas.

Hace más de dos años, a principios de 2015 el Presidente Poroshenko formuló la Estrategia del desarrollo sostenible de Ucrania hasta el año 2020. Fueron determinados como prioritarias las áreas de la reforma de la seguridad nacional y del sector de defensa, la lucha anticorrupción, la reforma judicial y de la seguridad ciudadana, la descentralización y la reforma de la administración pública, la de-regularización y el desarrollo de la actividad empresarial privada, la reforma del sistema de salud y la reforma tributaria. Creo que vemos las reformas semejantes o muy parecidas siendo realizadas en la Argentina. Ambos países seguimos aplicando enormes esfuerzos con el fin de superar las consecuencias de respectivos regímenes autoritarios y populistas.

Tenemos mucho en común. Ambas nuestras naciones se esfuerzan por la integración inteligente al mundo y lo merecen. Tomando en cuenta el capital humano y el potencial de las economías de Ucrania y de la República Argentina, estoy seguro que contamos con un panorama favorable para intensificar nuestros lazos en el ámbito de comercio, inversiones mutuas y la investigación científica, donde todavía existe un gran potencial para el desarrollo.

En ese contexto, el planeado intercambio de visitas de alto nivel será instrumental tanto para diseñar una hoja de ruta de las relaciones bilaterales a largo plazo como para plasmar las oportunidades existentes.

Tenemos mucho que hacer. Pero al mismo tiempo, tenemos muchas posibilidades de desarrollar nuestras relaciones.

Este año planeamos organizar un foro de negocios argentino-ucraniano en Buenos Aires. En Kyiv, a su vez, está previsto celebrar la VI reunión de la Comisión Mixta Intergubernamental Ucraniano-Argentina para la Cooperación Económico-Comercial.

Estoy convencido de que los estrechos vínculos históricos de amistad entre nuestros dos pueblos y las complementariedades entre los dos países que se han puesto de manifiesto a lo largo de los últimos veinticinco años, nos aconsejan seguir perseverando en la profundización de relaciones de toda índole para el beneficio mutuo.

La República Argentina ha sido siempre el primer socio de Ucrania en toda América Latina – empezando con las primeras instalaciones ucranianas en la región hace 120 años y el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1921 y en 1992, hasta la preservación y el desarrollo de la cultura y la identidad ucraniana en el continente suramericano. Debemos mantener este alto nivel y avanzar juntos hacia nuestro futuro común.

 

¡Juntos hacia la victoria! Разом до перемоги!

Слава Україні! ¡Gloria a la Argentina!