Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania

, Kyiv 12:42

El 80º aniversario del inicio del Gran Terror – represalias políticas de los años 1937-1938. Para no olvidar jamás.

19 mayo, 23:11

Comunicado de la Embajada de Ucrania en la Argentina

Cada año, el tercer domingo de mayo, el pueblo ucraniano conmemora el Día de la memoria de las víctimas de las represalias políticas. Pero este año es especial. El 21 de mayo recordamos no apenas la memoria de las víctimas de este horrible crimen contra la humanidad, sino también el octogésimo aniversario del inicio del Gran Terror – represiones políticas en masa de los años 1937-1938.

Para homenajear debidamente la memoria de las víctimas del Gran Terror, para informar a la sociedad ucraniana y la comunidad internacional sobre los crímenes realizados en el siglo XX por el régimen totalitario comunista en el territorio de Ucrania, así como para fotalecer en la sociedad los ideales del humanismo, las autoridades ucranianas hacen todo lo posible para que esta fecha quede perpetuada en la memoria.

Resulta imposible calcular el número de las víctimas de represiones políticas en Ucrania durante el período soviético. En el transcurso de algunos años cuando duraba la “purga” soviética, la Nación Ucraniana quedó privada de una parte muy importante de su liderazgo.

La primera ola de las represalias masivas contra los intelectuales en Ucrania tuvo lugar en los años 1929 y 1930, simultáneamente con el inicio de la colectivización de la agricultura y expropiación forzadas de los bienes. Sin embargo, las represalias políticas llegaron a su máximo nivel conocido con el nombre de “gran terror” a fines de los años 30.

El año 1937 fue un período de la escala enorme de las represalias en todas las regiones y todas las capas de la sociedad de la URSS: del liderazgo más alto del país hasta los campesinos y trabajadores, quienes estaban a años luz de la política. Con el tiempo, bajo la piedra molar de las represiones cayeron funcionarios públicos, oficiales de las fuerzas de ley y orden, militares, intelectuales soviéticos, altos cargos de las empresas, instituciones y organizaciones, campesinos de distintos niveles, o sea todos a quienes el régimen estalinista consideraba como una amenaza a su existencia.

Durante los años 1937-1938 por acusaciones políticas en Ucrania fueron detenidos más de 1,7 millones de personas. Junto con las víctimas de deportaciones y los que fueron juzgados como “elementos sociales dañosos” esa cantidad supera considerablemente 2 millones de personas.

Las represiones que tuvieron lugar en el territorio de Ucrania, según su característica nacional, no fueron apuntadas sólo contra los ucranianos. Sufrieron persecuciones específicas también representantes de otras nacionalidades y grupos étnicos como polacos, alemanes, judíos y otros quienes eran percibidos por las autoridades soviéticas como espías potenciales y cómplices de los gobiernos burgueses en la patria étnica de los inmigrantes.

Las direcciones regionales y municipales del NKVD – el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos – según las listas fabricadas con antelación, arrestaron a miles de personas, y las tristemente conocidas “troikas” pronunciaban a distancia la sentencia de fusilamiento o encarcelamiento de largo plazo (la “troika” especial era formada por el secretario del Comité Regional del Partido Comunista, el Fiscal Regional y el Jefe de la Dirección regional del NKVD). Las reuniones de las “troikas” se realizaban sin la presencia de testigos, sin la defensa e incluso sin los procesados mismos. Muy frecuentemente la persona se enteraba de que el juicio se había realizado sólo el día del fusilamiento.

Las represalias masivas de los “disidentes” de la URSS continuaron hasta la desintegración del imperio soviético. Después del deshielo de Jrushchov se pararon los fusilamientos masivos de los prisioneros. E incluso fue suprimida la pena de muerte entre los años 1947 a 1950. Pero seguían las prácticas de torturas en las cárceles, hospitales psiquiátricos, campos de régimen especial, trabajos forzados y exilios.

El Gran Terror es caracterizado por gigantescas proporciones de las represalias, falsificaciones de las acusaciones, la planificación sin precedentes, el carácter extraordinariamente cerrado, la imposibilidad de prever el peligro de ser detenido, el miedo total, la propaganda oficial mentirosa y, como consecuencia, la devaluación del valor de la vida y libertad humana, la desintegración de la sociedad y la renuncia al pensamiento libre.

Ahora, por suerte, vivimos en un mundo totalmente diferente. Pero el régimen ruso actual – digno sucesor del régimen soviético – continua sus acciones ilícitas y no respeta el valor de los derechos humanos.

Los ciudadanos de Ucrania que viven en los territorios temporalmente ocupados por Rusia, los que no están de acuerdo con la política rusa de ocupación y totalitarismo – o aquellos que casualmente llegaron a entrar en Rusia en tiempo errado, están acusadas de crímenes varios por las autoridades y se convierten en presos políticos. Ahora hablamos de más de 40 tales personas, ilegalmente detenidas por las autoridades rusas en su territorio por motivos políticos inventados. Pero es apenas la cantidad de personas de los que tenemos conocimiento. ¿Y cuántos más estarán en las cárceles y prisiones rusas?

Sin embargo, estamos seguros que esta vez, así como la anterior, venceremos a nuestro enemigo. La historia nos muestra que los crímenes de tamaña envergadura siempre tienen consecuencia. Los responsables van a ser castigados y llevados a la responsabilidad.

El Holodomor o la Gran Hambruna de los años 30, los GULAGs, el Gran Terror son los símbolos del siglo XX que se asemejan por su magnitud a Auschwitz e Hiroshima. Recordar estos hitos históricos debe ser para nosotros un deber moral y una advertencia en el desarrollo de la Ucrania independiente.

¡Los recordamos y los recordaremos para que no se repitan nunca jamás!

 

Mayo de 2017